El amor que nunca falla

“Pero el amor del Señor es eterno y siempre está con los que le temen; su justicia es con los hijos de sus hijos.” – Salmos 103:17

El amor de Dios no depende de nuestras acciones ni de nuestras fallas. Su amor es constante, eterno e inquebrantable. No importa cuántas veces nos equivoquemos, Dios nos sigue amando con la misma intensidad. Él nos llama a descansar en su amor y a compartirlo con los demás.